01 · Qué es y cuándo ocurre
En un eclipse lunar, la Tierra se sitúa entre el Sol y la Luna, de modo que su sombra cae sobre la Luna. Por eso solo puede suceder en Luna llena, cuando la Luna está justo en el lado opuesto al Sol.
Pero no todas las Lunas llenas producen eclipse. La órbita lunar está inclinada unos 5° respecto a la eclíptica, así que casi siempre la Luna llena pasa por encima o por debajo de la sombra terrestre. Hace falta que coincida con un nodo de su órbita. Esto explica por qué los eclipses se reparten en temporadas dos veces al año, un tema que desarrollamos en ¿qué es un eclipse?.
02 · Los tres tipos
La sombra de la Tierra tiene dos partes: una umbra central y oscura (donde el Sol queda totalmente tapado) y una penumbra exterior y tenue. Según por dónde pase la Luna, hay tres tipos de eclipse lunar:
- Penumbral: la Luna solo atraviesa la penumbra. El oscurecimiento es tan leve que a menudo pasa inadvertido.
- Parcial: una porción de la Luna entra en la umbra y aparece un «mordisco» oscuro de borde curvo —el borde de la sombra terrestre—.
- Total: toda la Luna se sumerge en la umbra y adopta el tono rojizo característico.
03 · Por qué se vuelve roja: la «luna de sangre»
Es la pregunta estrella. Si la Luna entra en la sombra de la Tierra, ¿no debería verse simplemente negra? La respuesta está en la atmósfera terrestre.
Aunque la Tierra bloquea la luz directa del Sol, parte de esa luz roza el borde del planeta y atraviesa la atmósfera. Al hacerlo:
- La atmósfera dispersa los tonos azules (el mismo motivo por el que el cielo es azul de día).
- Deja pasar sobre todo los rojos y naranjas, como en un atardecer.
- La atmósfera curva esa luz rojiza (refracción) hacia el interior de la sombra, donde está la Luna.
El resultado es que la Luna eclipsada queda bañada por una luz roja tenue. En esencia, estás viendo proyectada sobre la Luna la luz de todos los amaneceres y atardeceres de la Tierra a la vez. El tono exacto —del naranja brillante al rojo oscuro casi marrón— depende de cuánto polvo, ceniza volcánica o nubes haya en la atmósfera terrestre en ese momento.
04 · Cómo y dónde se ve
Aquí el eclipse lunar gana al solar en accesibilidad:
- Se ve desde medio planeta: cualquiera que tenga la Luna sobre el horizonte —es decir, toda la cara nocturna de la Tierra— lo presencia a la vez.
- Dura horas: las fases parciales pueden alargarse más de una hora cada una, y la totalidad llegar a durar cerca de 1 hora y 40 minutos en los casos más favorables.
- No requiere viajar a una franja estrecha como en el eclipse solar total.
05 · Observarlo (sin ningún riesgo)
A diferencia del Sol, la Luna se puede mirar siempre sin peligro. Para disfrutar de un eclipse lunar:
- A simple vista basta para apreciar el cambio de color.
- Unos prismáticos o un telescopio pequeño revelan cómo el borde curvo de la sombra avanza sobre los cráteres y realzan el color rojo de la totalidad.
- Es un objetivo ideal para fotografía nocturna, incluso con un teléfono sobre trípode o un objetivo de teleobjetivo.
- Busca un cielo despejado y, si puedes, alejado de las luces de la ciudad para apreciar mejor los tonos tenues.
Repasa nuestra guía general de cómo observar un eclipse —aunque, recuerda, las precauciones estrictas son solo para los solares—.
06 · El eclipse lunar y la forma de la Tierra
Hay un detalle precioso y muy antiguo: el borde de la sombra de la Tierra sobre la Luna siempre es curvo. Ya Aristóteles, en el siglo IV a.C., usó esta observación como una de sus pruebas de que la Tierra es esférica: solo una esfera proyecta una sombra circular en cualquier orientación. Un eclipse lunar es, literalmente, ver la silueta de tu propio planeta dibujada en el cielo.
Para entender mejor el cuerpo protagonista, visita la ficha de la Luna; y para el fenómeno hermano, la de eclipse solar.
El eclipse lunar es el espectáculo astronómico más democrático: no hay que viajar, no hace falta equipo, no entraña riesgo y dura lo suficiente para llamar a un vecino. Solo hay que mirar hacia arriba en la noche correcta y ver cómo la sombra de nuestro mundo se posa, despacio y en silencio, sobre la cara de la Luna.
¿Por qué la Luna se vuelve roja en un eclipse total?
Porque la única luz solar que la alcanza ha pasado **rozando la atmósfera de la Tierra**, que desvía y filtra los colores. La atmósfera dispersa los azules y deja pasar sobre todo los rojos y naranjas, igual que en un atardecer. Esa luz se curva hacia el interior de la sombra y baña la Luna. En la práctica, la Luna eclipsada está iluminada por la suma de **todos los amaneceres y atardeceres de la Tierra** a la vez. Cuanto más polvo o nubes haya en la atmósfera terrestre, más oscuro y rojo será el eclipse.
¿Es seguro mirar un eclipse lunar?
**Sí, totalmente.** A diferencia del eclipse solar, mirar un eclipse lunar a simple vista no entraña ningún riesgo: estás viendo la Luna, no el Sol. No necesitas filtros ni gafas especiales. Unos prismáticos o un telescopio pequeño mejoran mucho la experiencia y dejan ver el avance de la sombra sobre los cráteres.
¿Por qué no hay un eclipse lunar cada Luna llena?
Porque la órbita de la Luna está inclinada unos 5° respecto al plano de la órbita terrestre. La mayoría de las Lunas llenas quedan por encima o por debajo de la sombra de la Tierra. Solo cuando la Luna llena coincide con un **nodo** (donde su órbita cruza la eclíptica) entra en la sombra y hay eclipse.

