Cuatro mapas para situarte en el universo
Un atlas astronómico no es un libro de fotos: es una herramienta para situarse. Estas cuatro secciones traducen distancias, posiciones y tiempos cósmicos a algo que el ojo puede leer de un vistazo, con el rigor de los datos detrás de cada trazo.
Elige por dónde quieres empezar a recorrer el cosmos.
Sistema Solar a escala
Las ocho órbitas planetarias, los planetas a tamaño real, las lunas notables y las sondas humanas que aún viajan por su interior.
Constelaciones y estrellas
Las 88 figuras del cielo, las estrellas más brillantes y un mapa interactivo del firmamento que cambia con las estaciones.
Escala y cronología cósmica
Del tiempo de Planck al universo observable: una escala logarítmica que pone en perspectiva tamaños y eras del cosmos.
Eventos astronómicos 2026
Eclipses, lluvias de meteoros, oposiciones planetarias y conjunciones del año, con guía práctica de cómo y cuándo observarlos.
Cómo se lee un mapa del cielo
Tres conceptos resuelven la mayoría de dudas al mirar cualquier carta o atlas astronómico. Si los entiendes, sabrás leer cualquier mapa estelar.
Coordenadas celestes
Igual que la Tierra usa latitud y longitud, el cielo usa declinación (norte–sur) y ascensión recta (este–oeste). Sirven para localizar cualquier objeto sin importar el observador.
Magnitud aparente
Mide cómo de brillante se ve un objeto desde la Tierra. Es una escala logarítmica e invertida: cuanto menor el número, más brillante. El Sol es −26,7 y el límite a simple vista, +6.
Distancias y escalas
El parsec, el año luz y la unidad astronómica miden distancias muy distintas: del Sistema Solar interior al Universo observable. Los atlas usan escalas logarítmicas para que todo quepa en una página.
Los atlas son la entrada. La enciclopedia y el glosario los completan.
Cada concepto que aparece en estas páginas tiene una ficha en el glosario; cada tema, un artículo de fondo en la enciclopedia.