DESI (Dark Energy Spectroscopic Instrument) opera desde 2021 en el telescopio Mayall de 4 metros del Kitt Peak National Observatory, en Arizona. Su instrumento de fibra óptica de 5.000 canales puede tomar simultáneamente espectros de 5.000 galaxias en cada exposición, lo que lo convierte en la herramienta de cartografía cosmológica espectroscópica más rápida del mundo. La nueva entrega de datos —DR2— combina los primeros tres años de observaciones y publica espectros de redshift de más de 14 millones de objetos extragalácticos (galaxias luminosas rojas, galaxias con líneas de emisión, cuásares de alto desplazamiento), cubriendo un volumen del universo observable sin precedentes. La meta del programa de cinco años es alcanzar 35 millones de objetos en 2026.

La regla cósmica de las BAO

El interés científico inmediato no es el catálogo en sí, sino las oscilaciones acústicas bariónicas (BAO) que se extraen de él. Esas oscilaciones —ondas de sonido congeladas en la distribución de materia hace 380.000 años, cuando el universo se volvió transparente y emitió el fondo cósmico de microondas— funcionan como una regla cósmica calibrada de unos 150 megapársecs comóviles. Si medimos a qué distancia angular se ve esa regla en distintas épocas del universo, podemos reconstruir cómo se ha expandido el espacio. Con BAO basado en 14 millones de galaxias, DESI tiene precisión suficiente para distinguir entre una constante cosmológica fija y una energía oscura que evoluciona.

Una energía oscura que cambia con el tiempo

El análisis combinado de DESI DR2 con datos del CMB (Planck 2018) y de supernovas tipo Ia (DES Y5, Pantheon+, Union3) muestra una preferencia estadística por una energía oscura que evoluciona con el tiempo en lugar de ser una constante cosmológica pura. En el modelo parametrizado w₀-wₐ CDM, el equipo encuentra valores de los parámetros incompatibles con (w₀, wₐ) = (−1, 0), que sería la constante cosmológica. La significancia conjunta se mantiene cercana a según qué combinación de datasets se use.

Si se confirma con observaciones adicionales, esto implicaría:

  • Una modificación profunda del modelo Lambda-CDM, en uso desde finales de los noventa.
  • Posibles candidatos teóricos como quintaesencia (campos escalares dinámicos), gravedad modificada o efectos de vacío evolutivo.
  • Una reinterpretación parcial de los catálogos cosmológicos existentes, calibrados asumiendo Λ constante.

El próximo crucero crítico

Los próximos dos años de DESI son decisivos. Las observaciones del año 4 y 5 multiplicarán por dos la base de datos espectroscópica y, sobre todo, mejorarán la sensibilidad a redshifts intermedios (z ≈ 0,5 - 1,5), donde la energía oscura empieza a dominar la dinámica del universo. Si la tendencia hacia w₀ > −1, wₐ < 0 se mantiene, la cosmología entrará en un periodo de revisión similar al de los noventa con el descubrimiento de la energía oscura y la aceleración cósmica.

Implicaciones para la tensión de Hubble

La señal de DESI también influye en la actual tensión de Hubble entre los métodos locales (cefeidas + SNIa, equipo SH0ES: H₀ ≈ 73 km/s/Mpc) y los basados en CMB y BAO (Planck + DESI: H₀ ≈ 67-68). Si la energía oscura evoluciona, parte de la tensión podría resolverse al recalibrar la distancia comóvil al CMB. No la elimina por completo — la diferencia local-CMB sigue siendo de casi 5σ — pero los modelos modificados con energía oscura variable pueden aliviarla parcialmente.

Los próximos resultados de Euclid (ESA) y del Vera C. Rubin Observatory (NSF/DOE) cruzarán estos hallazgos con técnicas independientes: lentes débiles, supernovas a alta cadencia, racimos de galaxias. Si convergen, la cosmología tendrá un nuevo modelo estándar antes de que termine la década.