Una galaxia espiral está formada por un disco rotante aplanado con brazos espirales bien definidos, un bulbo central de estrellas viejas y un halo extenso dominado por materia oscura. Su rasgo distintivo son los brazos, regiones de mayor densidad donde se concentran nubes moleculares, formación estelar activa y estrellas masivas jóvenes y azuladas, que les dan su brillo característico.
Hubble las clasificó en su secuencia tipo Sa, Sb, Sc según el grado de apertura de los brazos y el tamaño relativo del bulbo, con una rama paralela (SBa, SBb, SBc) para las que poseen una barra central. La Vía Láctea es una espiral barrada (SBbc) con cuatro brazos principales y un disco de unos 30 kpc de diámetro. Andrómeda, su vecina mayor del Grupo Local, es ligeramente más grande y se acerca a 110 km/s para fusionarse con la nuestra dentro de unos 4-5 Gyr.