Un meteorito es lo que queda de un meteoroide tras atravesar la atmósfera y caer sobre la superficie. La mayoría de los meteoroides pequeños se vaporizan completamente durante el trayecto; solo los más grandes (típicamente > 50 g de masa inicial para los rocosos, mucho menores para los metálicos) llegan al suelo. Los meteoritos se clasifican por su composición en condritas (los más comunes, primitivos), acondritas (de cuerpos diferenciados), metálicos y mixtos.
Su valor científico es enorme: las condritas más antiguas datan de 4 568 Myr y son los materiales más antiguos accesibles del Sistema Solar, anteriores incluso a la formación de la Tierra. Algunos proceden de la Luna y de Marte, expulsados por impactos y recogidos en la Tierra tras millones de años de viaje, lo que permite estudiar geoquímica planetaria sin abandonar el laboratorio.