Un meteoroide es un cuerpo del Sistema Solar de tamaño intermedio entre un grano de polvo interplanetario y un asteroide pequeño. La IAU fija el rango entre 30 micras y aproximadamente un metro; por debajo se habla de polvo, por encima de asteroide. Su origen suele ser el desprendimiento de material de cometas (los corredores de material que dan lugar a las lluvias de meteoros) o la fragmentación de asteroides en colisiones.
Mientras viaja por el espacio interplanetario, un meteoroide es invisible a la observación común. Solo se manifiesta al entrar en una atmósfera planetaria a velocidades de decenas de kilómetros por segundo, donde la fricción y la ablación lo convierten en un meteoro luminoso. Si conserva masa al final del trayecto y alcanza la superficie, se llama meteorito.